IMPORTANCIA DEL CONSUMO DE CIERTOS ALIMENTOS.
Los alimentos son el combustible que hace funcionar al cuerpo, al proporcionar la energía necesaria para que el corazón pueda latir, los pulmones puedan inflarse, la sangre pueda circular, el aparato digestivo pueda funcionar y los nervios y los músculos puedan permanecer activos: El cuerpo no puede vivir sin combustible, bien sea que este activo, en reposo o dormido.
- Los alimentos no son únicamente un combustible; proporcionan además las sustancias requeridas para reemplazar, reparar y crear tejidos y para proteger a las células contra los invasores, como las enfermedades. Los alimentos también desempeñan una función vital en el desarrollo mental y físico de los niños y los adolescentes.
- El organismo utiliza parte del combustible inmediatamente, pero almacena otras sustancias para utilizarlas posteriormente, cuando las necesite. Por ejemplo, cuando hay un esfuerzo físico agotador, el cuerpo necesita energía adicional para alcanzar el nivel de actividad que se le exige.
- Durante las etapas de crecimiento acelerado que suelen producirse después de los dos años y en la adolescencia, el cuerpo exige más alimentos que en otras ocasiones.
- Todo exceso de alimento que el cuerpo no necesite para cumplir con actividades adicionales o para crecer, es almacenado en forma de grasa, mientras que cuando falta combustible durante un periodo en que es muy necesario, el resultado es la desnutrición.

"Los jugos ofrecen algunas vitaminas y otros nutrientes, pero creo que esos beneficios se ven contrarrestados en gran medida por los efectos nocivos del exceso de azúcar", informa Bremer.
Con el tiempo, el exceso de edulcorantes puede afectar negativamente su salud. "Varios estudios han encontrado una relación directa entre el exceso de consumo de azúcar y la obesidad y los problemas cardiovasculares en todo el mundo", dice Bremer.
Debido a estos efectos nocivos, muchas organizaciones de salud recomiendan que los estadounidenses reduzcan el consumo de azúcares añadidos. Sin embargo, los azúcares añadidos pueden ser difíciles de identificar. En una lista de ingredientes, se pueden enumerar como sacarosa (azúcar de mesa), edulcorante de maíz, jarabe de maíz alto en fructosa, concentrados de jugos de frutas, néctares, azúcar en bruto, jarabe de malta, jarabe de arce, edulcorantes de fructosa, fructosa líquida, miel, melaza, dextrosa anhidra u otras palabras que terminan en "osa", el sufijo químico de los azúcares. Si cualquiera de estas palabras se encuentran entre los primeros ingredientes en la etiqueta de un alimento, es probable que el alimento tenga un alto contenido de azúcar. La cantidad total de azúcar en un alimento se encuentra detallado como "Total de carbohidratos" en su etiqueta de información nutricional.
Para sobrevivir, nuestro cuerpo necesita un tipo de azúcar, llamada glucosa. "La glucosa es el principal alimento del cerebro y es una fuente muy importante de combustible para todo el cuerpo", informa la Dra. Kristina Rother, pediatra y experta del NIH en edulcorantes. Sin embargo, no hay necesidad de añadir glucosa a su dieta, ya que su cuerpo puede generar la glucosa que necesita al descomponer las moléculas de alimentos como los hidratos de carbono, las proteínas y las grasas.
Algunos azúcares se encuentran naturalmente en los alimentos, como por ejemplo en las frutas, las verduras y la leche. "Estas son adiciones saludables a su dieta", dice el Dr. Andrew Bremer, pediatra y experto del NIH en edulcorantes. "Cuando usted come una naranja, por ejemplo, está recibiendo una gran cantidad de nutrientes y fibra dietética junto con los azúcares naturales".



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